Obras de Mariana Taglioretti en sala

Mariana Taglioretti

Artista y navegante

Pintando el mar desde adentro

Sobre la experiencia y el arte

Mar de Fondo reúne una serie de obras inspiradas en la experiencia directa de navegar el Mediterráneo, especialmente entre Ibiza y Mallorca. Durante los últimos años he pasado temporadas viviendo a bordo de un velero, observando el mar no desde la costa, sino desde adentro: desde el movimiento, la espera, el viento, la deriva y la intemperie. Mis obras no buscan representar paisajes marinos de manera literal. Trabajo sobre la memoria sensible del agua: la bruma, la profundidad, la tormenta, la calma y el horizonte como estados emocionales. En óleos y acuarelas construyo atmósferas donde el mar se vuelve territorio interior. La propuesta dialoga especialmente con Baleares por su vínculo con la navegación, la vida insular y la relación profunda entre cuerpo, paisaje y Mediterráneo.

Alma de Marea
Alma de Marea · Óleo sobre madera · 150 x 50 cm · 2025
Tríptico de Mariana Taglioretti en sala

Sobre la artista y la obra

En Mar de Fondo transformo la experiencia de navegar en pintura. Parto de mi vínculo personal con el Mediterráneo para construir una serie de obras atmosféricas donde el mar aparece como espacio físico, emocional y simbólico. Lejos de la marina tradicional, mis pinturas exploran el límite entre abstracción y paisaje. La bruma, las olas, la línea del horizonte y los cambios de luz se convierten en signos de una experiencia interior. El agua no es aquí solo tema: es materia, ritmo y memoria. La serie encuentra en Baleares un contexto natural. Las islas no aparecen como paisaje turístico, sino como territorio sensible: un espacio atravesado por la navegación, la contemplación, el viento y la vida sobre el mar.

El mar

En mi obra marina descubro que el color y el movimiento del agua y el cielo son melodías en contrapunto. Mi poética no busca la transparencia detallista de las olas: busco la fluidez del óleo cuando se mimetiza con la masa líquida y el aire marinos. Pinto el mar no como un dato geográfico, sino como una fuerza emocional más misteriosa que la belleza.

La pasión por la pintura se fusiona con el amor por el agua y el viento. Esa fusión me hace libre.